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martes, 16 de enero de 2024

LAS BRECHAS ACTUALES COMO PROBLEMA FILOSÓFICO

 

Uno se pregunta si existen códigos ocultos entre los hábitos y las creencias que se tienen. Obviamente parece que la respuesta estaría clara actualmente. No somos lo que pensamos ni tampoco somos exclusivamente como actuamos. Arnie Collovald decía : Ahí está la paradoja .La no muy hermosa pirueta del juego político hacia mundos imaginarios se produce en momentos en que los desafíos sociales -concretos, invisibles en los debates- asedian las vidas comunes. En este estadio , las palabras se desprenden de la realidad que deberían traducir, pero también de las convicciones de quienes las formulan" . 

Dicho esto parece que viene al caso esta idea del desafío político como un arte de simular y aparentar lo que no es real. Sin embargo está en juego la vida en común y eso implica una necesidad de retomar las direcciones para que el mundo abandone sus brechas políticas y sociales en favor de una ética para la espècie . Comunicarse es un acto donde el mensaje y sus mensajeros requieren de numerosos elementos performativos y lingüísticos que pueden generar instrumentos para mejorar nuestra racionalidad o no. En los debates y diálogos actuales se observa que hay una univocidad o una unidireccionalidad que impide el verdadero juego de reciprocidad entre hablante y oyente. ¿Para qué hablarnos? ¿Qué debemos decirnos?

En una mesa de diálogo ambas partes deberían entender que nadie ha ganado ya antes de empezar a dialogar. El compromiso ético exige que en sociedad las acciones personales sean entendidas como actos que repercuten frente a los demás o podrían hacerlo.

Platón pensó que el diálogo permitía el arte dialéctico donde los participantes entorno a un tema discuten y argumentan para avanzar hacia cierta definición o concepto más allá de las simples sensaciones o apariencias. El amor, la retórica, el lenguaje, la educación, la forma de gobernar son ejemplos de esa dialéctica que tiene una doble vertiente ; puesto que permite ascender de un ámbito concreto y material -como simple opinar o creer de uno - hacia un espacio más esencial que la razón y sus argumentos pueden sostener. No es fácil convencer a quien ignora y desea seguir ignorando la realidad. Júrgen Habermas y Otto Apel en sus obras conocidas sobre "Conocimiento e Interés" por citar alguna, señalan que en una comunidad hay que conseguir unos mínimos para poder empezar a decidirnos. No se puede discutir con alguien fuera de sus casillas , iracundo y enfadado con todo el mundo. 
En estas brechas o  grietas actuales entre el decir y hacer , entre el pensar y la acción, entre el teorizar y construir los organismos internacionales que en el siglo XX fueron apareciendo para permitir precisamente la cercanía entre gesto y palabra, tienen un compromiso social y humano. No debería existir bloqueos y razones económicas para no actuar para el bien de la Humanidad.  

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