martes, 25 de febrero de 2020

Y SIN EMBARGO ...

Nadie había aparecido un dia de primavera . No tuvo necesidad alguna para darse a conocer . Su mera presencia lo iluminaba. 
Fué entonces cuando empecé a comprender que algo en mi vida iba a cambiar. Noté que esa manifestación lo igualaba a lo que yo hasta entonces nunca había sido.
Esa tarde leía a Cortazar . Me había quedado enamorado del personaje de la Maga , algo que me  bloqueó frente a  cualquier presencia de mujer . Me pregunté si algo tenía que ver mi lectura con su interrupción en mi vida.
Nadie era alguien en el fondo que me importó demasiado tiempo. Por eso le compuse algunos de los versos más tristes que he escrito. Uno de ellos empezaba llorando y finalizaba ahogándome en  tristezas y una terrible melancolía..
No fué casualidad que me lo encontrase en el ascensor aquella vez y me preguntara sin más,  con su cuerpo desmontado ,  a qué me dedicaba . Sin más le dibuje un fiel retrato de mi mismo. Profesor de filosofia , aspirante a  escritor de cuentos tristes . Pesimista por naturaleza aunque optimista  de deseo .Anarquista de convicción y practicante de la meditación budista. 
Así empezó una bonita y bella amistad . Las muchas tardes que releo a Cortazar todavía lo recuerdo como si fuera ahora. Marchó la  Primavera  y llegó el verano y  ambos dedicamos el tiempo a pasear cerca de la orilla del mar . ¿De qué mar ?  De cualquiera que nos hiciera soñar en  la nada más infinita. Una playa que se mostrase inacable en sus dunas , en sus pisadas , en sus sonidos.  rompiendo las olas . En esos momentos los dos sin mirarnos alcanzábamos la calma más absoluta . Y eso que ambos eramos declaradamente agnósticos en cuenato a la fe en este mundo y en cualquier otro. Nunca supe porque Nadie de la misma manera que un día entró en mi vida , una noche desapareció para siempre . A veces lo encuentro a  faltar demasiado .
En ese verano y los que vinieron algunas veces cuando llegábamos al finisterre perdido de las arenas  nos quitábamos la ropa y allí mismo nos lanzábamos al agua fría . Nos sentíamos libres y volábamos como si fueramos  algo más que un Nadie  y un Alguien . Pasába el tiempo y cuando el sol parecía apagarse entonces salíamos del agua y sin una palabra nos volvíamos a casa.
Nadie tenía en casa su lugar 
. Nunca pude observar la puerta de su habitación abierta . Su discrección era máxima. No había ruído, no había miradas entrecruzadas , sólo un rastro de olor a  pergamino viejo y antiguo a espacio vacío a desierto faraónico .
 Un día , al amanecer me encontré a Nadie en la butaca del sofá de la sala  . Su rostro parecía absorto en la lectura . Reinaba el silencio . Le pregunté por su libro y no obtuve respuesta. No era de palabra , Nadie era de gestos .Secretamente pude mirar que leía a Mallarmé , un simbolista francés antiheideggeriano por principio como toda la tradición hermenéutica crítica con ese nazi. 
Al llegar el invierno el frío pareció que revivia a Nadie más que nunca . Lo veía salir hacia la calle y regresar a altas horas de la madrugada , como si la jornada laboral le fuera ligera y exígua .
 Al llegar a casa se etretenia mirando por la ventana y así  acariciaba  las flores de las macetas frente a mis, nuestras ventanas  . Como si les hablará una y otra vez . Nadie era especial  . Más de una vez creía poder entender su manera de actuar pero siempre me sorprendia la capacidad para regresar a esa monotonía y permanente forma de vivir exiliado . Nadie era un exiliado de la vida . Su condición le dibujaba como un ser fuera de sí , ausente , alejado del mundo , de si mismo, de todo aquello que le exigiera vínculo alguno o compromiso con el mundo.Por eso era Nadie.
Una tarde frente a un te exquisito de canela le miré sus ojos y  cogí sus  mamos para acercarme . No supo que decirme , simplemente estubimos un tiempo sin tiempo en esa postura ambos . Luego por su mejilla se resbaló una lágrima . Ese día  no fué diferente a los demás .
Nos habíamos acostumbrado los dos a vivirnos en  nuestro espacio. Puede que nos adoptáramos mutuamente ambos para sobrevivir a nuestros desastres personales.  ¿Qué representaba la vida para nostoros dos ? Nada más que eso . Paseos, Silencios, ...

Y sin embargo   ..........

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